En conferencias de prensa simultáneas en  todo el mundo, entre ellas la celebrada en la sede central del Consejo  Superior de Investigaciones Científicas (Madrid, España), un equipo  internacional de astrónomos y astrónomas ha desvelado la primera imagen  del agujero negro supermasivo situado en el centro de nuestra galaxia,  la Vía Láctea. Este resultado proporciona pruebas abrumadoras de que el  objeto es sin duda un agujero negro y aporta valiosas pistas sobre el  funcionamiento de tales gigantes, que supuestamente ocupan el centro de  la mayoría de las galaxias. La imagen fue producida por un equipo de  investigación global llamado Event Horizon Telescope (EHT)  Collaboration, utilizando observaciones de una red mundial de  radiotelescopios. 

La esperada imagen nos muestra al fin el aspecto real del enorme  objeto que se encuentra en el centro de nuestra galaxia. Anteriormente,  la comunidad científica ya había observado estrellas orbitando alrededor  de algo invisible, compacto y muy masivo en el centro de la Vía Láctea.  Estas órbitas permitían postular que este objeto -conocido como  Sagitario A* - era un agujero negro, y la imagen de hoy proporciona la  primera evidencia visual directa de ello. 

Aunque no podemos ver el agujero negro en sí, porque está  completamente oscuro, el gas brillante que lo rodea tiene una firma  reveladora: una región central oscura (llamada "sombra") rodeada por una  estructura brillante en forma de anillo. La nueva imagen capta la luz  curvada por la fuerza gravitatoria del agujero negro, cuya masa es  cuatro millones de veces la de nuestro Sol. 

"Lo sorprendente es lo bien que coincide el tamaño del anillo con  las predicciones de la teoría de la relatividad general de Einstein",  ha declarado el científico del proyecto EHT, Geoffrey Bower, del  Instituto de Astronomía y Astrofísica de la Academia Sinica de Taipéi.  "Estas observaciones sin precedentes representan un gran paso adelante  en nuestro conocimiento de lo que ocurre en el centro mismo de nuestra  galaxia, y ofrecen nueva información sobre cómo estos agujeros negros  gigantes interactúan con su entorno". Los resultados del equipo del EHT  se publican hoy en un número especial de la revista The Astrophysical Journal Letters. 

Como el agujero negro está a unos 27.000 años luz de la Tierra, nos  parece que tiene en el cielo el mismo tamaño que una rosquilla en la  Luna. Para obtener imágenes de él, el equipo del EHT creó una red de  ocho observatorios de radio, anteriormente construidos con otros fines,  combinados para formar un único telescopio virtual "del tamaño de la  Tierra".  El EHT observó Sgr A* durante varias noches, recopilando datos durante  muchas horas seguidas, de forma similar a como una cámara fotográfica  tradicional haría una imagen con un tiempo de exposición largo. 

Este descubrimiento llega después de que la colaboración EHT  publicara, en 2019, la primera imagen de un agujero negro, conocido como  M87* y situado en el centro de la galaxia distante Messier 87.

Además de otras instalaciones, la red de observatorios de radio EHT  incluye el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) y el  Atacama Pathfinder EXperiment (APEX), ambos situados en el desierto de  Atacama, en Chile, copropiedad y co-operados por ESO en nombre de sus  estados miembros europeos. Europa también contribuye a las observaciones  de EHT con otros observatorios de radio: el telescopio IRAM de 30  metros, en España y, desde 2018, el NOrthern Extended Millimeter Array  (NOEMA), en Francia, así como un superordenador para combinar datos EHT  alojado en el Instituto Max Planck de Radioastronomía, en Alemania.  Además, Europa contribuyó con fondos al proyecto del consorcio EHT a  través de subvenciones del Consejo Europeo de Investigación y de la  Sociedad Max Planck en Alemania.


Fuente: https://www.eso.org/public/spain/news/eso2208-eht-mw/?lang